miércoles, 11 de diciembre de 2013

MONTAJE DE UNA NINFA DE FAISÁN

Bueno, pues después de varios años queriendo tener un canal de youtube al que subir montajes, parece que por fin voy a poder empezar a hacerlo con cierta asiduidad. Bien es cierto que la calidad de momento no es la que me gustaría, ni en la imagen, ni en la iluminación ni en el nivel de los montajes, pero no disponer de una buena cámara no permite muchos lujos con la imagen, lo que además dificulta el montaje hasta un punto inimaginable, ya que tener el objetivo a cinco centímetros de las mordazas del torno no deja apenas espacio para nada y obliga a modificar la posición habitual de las manos en cada paso del montaje. Pero dejando a un lado las dificultades técnicas, sí puedo admitir que estoy contento, no por la calidad, pero sí por poder añadir un canal más a esta comunicación virtual que nos permite mantener el contacto con todos los amigos que están en la distancia y poder seguir compartiendo esta afición con todos vosotros, amigos y enemigos.

No me obsesiona ni el número de visitas ni la cantidad de reproducciones ni que la acogida sea buena o mala. Pero espero con ilusión que las horas invertidas se vean de algún modo recompensadas y así el año que viene en vez de darme el capricho de alguna caña o carrete nuevos, que esa inversión sea para una cámara como Dios manda y que el canal acabe siendo lo más completo posible y con una calidad mínima exigible que, de momento y como ya he dicho, aún no llega al nivel que a mí me gustaría.



                           



                            

miércoles, 20 de noviembre de 2013

MONTAJE DE UNA CAÑA DE MOSCA

Bueno, pues de casualidad, buscando montajes para el tímalo, he dado con una serie de vídeos en los que se ve todo el paso a paso del montaje de una caña de mosca, que ahora que se nos echa encima ya el invierno a lo mejor alguno queréis animaros, y entre estos vídeos, alguno más que hay en inglés y la magnífica serie de artículos que publicó ya hace años Félix en www.conmosca.com y un poquito de voluntad, ganas y tiempo libre, cualquiera puede hacerlo!




















martes, 19 de noviembre de 2013

Þingvellir.

Nunca me ha llamado mucho la atención la pesca del salmón, ni aquí ni en ningún otro destino (hablo del salmón atlántico, con los Silver sí que me lo pensaría). En cambio siempre me ha llamado la atención Islandia, por su clima, su orografía, su geografía, sus gentes... Y su pesca, claro. Y aunque ni me plantearía acercarme por allí con la intención de tentar a los salmones, un viaje que combinase turismo y pesca con 3-4 días para lo primero y 2-3 días para lo segundo sí que me haría especial ilusión, con truchas así ¿quién necesita salmones?.


lunes, 18 de noviembre de 2013

TROUT HEAVEN

Para aquellos a los que os guste pescar con grandes moscas secas, peces comiendo arriba y ríos de tamaño medio... Echad un vistazo!!

Bueno, claro, esto nos gustaría a todos ¿no?


miércoles, 25 de septiembre de 2013

PESCANDO SIN MUERTE: PESCANDO MAL.

No vamos a debatir si la pesca sin muerte es beneficiosa o perjudicial para nuestros ríos, lagos y pantanos, ponerlo en duda a estas alturas solo obedece a ciertos intereses que en muchas ocasiones no están muy claros y que si se tuviesen en cuenta con una cierta amplitud de miras, incluso en lo económico, no entrarían en ninguna cabeza que sea capaz de sumar dos más dos (que parece ser que hay aún cabezas incapaces de hacer tal suma).

Para ejemplificar lo que quiero decir no hay caso más claro que el de aquellos que, en mi tierra, prefieren seguir sacando salmones del río legal o ilegalmente, para venderlos bajo cuerda y que el río siga suponiendo una fuente de ingresos de la que siempre han disfrutado, amparándose en la tradición, la costumbre, el uso social y la ley. Pero lo legal y lo inmoral no siempre van de la mano. Y no se dan cuenta de que incluso económicamente, les sería mucho más rentable preocuparse de mantener unas poblaciones estables y saludables de salmónidos y trabajar como guías de pesca que no seguir vendiendo los salmones o las truchas a x euros el kilogramo.

Pero como decía al principio, es este un debate en el que no voy a entrar, porque llevamos años hablando de cuanto cambiaría todo con las nuevas generaciones, y las nuevas generaciones ya están aquí, y apenas ha cambiado nada.

Sí creo que aquellos que hemos comprendido las virtudes de la pesca sin muerte, en muchas ocasiones, no ponemos de nuestra parte lo suficiente para que el éxito de la suelta mantenga ese porcentaje del 100 % de recuperación del pez que los estudios nos indican que se produce cuando la pelea, la captura y la devolución se hacen en las mejores condiciones para el pez.

Y es que nada me molesta más que ver a alguien "pescando sin muerte" sin la más mínima preocupación por la supervivencia del pez que ha capturado. No hay más que ver los vídeos de alguno de los canales temáticos de las plataformas de pago o la cantidad de vídeos que tenemos en youtube para darse cuenta de que en muchos casos dar un buen trato al pez no es que sea una una cosa secundaria, sino que directamente importa un comino. Capturas de pequeño tamaño devueltas al agua soltándolas desde la altura de la cintura (o peor aún, desde lo alto de la orilla o de un talud) incluso en zonas de aguas someras, truchas que intentan ser llevadas hasta la tomadera por el aire y que acaban rebotando en el aro de la sacadera o, peor aún, en alguna piedra cercana debido a la poca pericia de aquel que se cree que es Juan Antonio San Epifáneo cuando en realidad debería tratar de ser Lee Wulff.

Lo lógico sería tomar unos buenos hábitos a este respecto y mantenerlos, pero como se ve que esto es complicado, lo que a mí me parece más lógico si estás grabando un vídeo es al menos disimular un poquito y tratar de dar ejemplo, y dejar el baloncesto para las canchas diseñadas a tal efecto. Realmente es algo que no puedo soportar, me parece deleznable y de una absoluta falta de respeto hacia el pez.

Pero no solo las canastas fallidas causan un daño quizás irreparable al pez de nuestros desvelos. Me parece igualmente lamentable ver como aun hoy en día se siguen compartiendo fotos en Facebook, Twitter o diversos foros relacionados con nuestra afición en el que la trucha posa medio moribunda, incluso con algún dedo metido en sus agallas, o cogida de mala manera. Y lo mismo sucede en los vídeos, cuando una y otra vez vemos a afamados pescadores ¿conservacionistas? echar mano del pez sin haberse mojado la mano siquiera.

Si está en nuestra mano otorgarle la posibilidad de un 100 % de recuperación a ese pez que nos ha hecho disfrutar unos momentos, ¿qué dificultad puede haber para que todos los que pescamos sin muerte hagamos lo correcto?

Yo no soy perfecto, claro está, pero por el bien de las truchas sí trato dentro de lo posible en mantener unos hábitos básicos de lo que debe y no debe hacerse. Porque pescar sin muerte solo por obligación o para poder disfrutar de tramos a los que de otra manera no tendríamos acceso, o solo porque obligan las normas de una competición, pues legalmente será irreprochable, pero ética y moralmente no es un comportamiento ejemplar en absoluto.

Por ello, no estaría de más tomar en cuenta unas simples recomendaciones, que no son ni mucho menos desconocidas, pero parece que en nuestro lento caminar conservacionista solo ha calado el hecho de pescar sin muerte, independientemente de que lo hagamos bien o mal.

- Fotos no. Esto podemos leerlo en numerosos museos o yacimientos arqueológicos; por motivos distintos al que aquí tratamos, claro está, desde luego el flash o la temperatura generada por un aparato electrónico no va a dañar al pez, pero si la sobreexposición a unas condiciones que no son las más adecuadas para su supervivencia. En todo caso, como material delicado que es, deberíamos abstenernos en lo posible de los posados manteniendo al pez alejado de su medio el tiempo suficiente para que su regreso al mismo pueda ser fatal.

- El grosor del terminal. Y es que si para poder engañar a esa trucha que parece reirse de nosotros en su postura, tenemos que bajar a un 0/08 o incluso menos, la pelea se alargará demasiado, unido a las cañas que muchos usamos actualmente, que también contribuyen a alargar la pelea, podemos encontrarnos en nuestra sacadera con un pez que apenas ha sufrido daño alguno debido al anzuelo o la tensión de la línea, y al que podemos acabar matando por la excesiva duración de la pelea añadida a una sesión de fotos que ni la mismísima Obregón podría igualar.

- Y la sacadera ¿qué? Solo conozco a una persona en España que utilice en su sacadera una de estas redes de silicona (enhorabuena Juan) que apenas causan daño alguno al pez, y si bien tenemos que admitir que la utilización de sacaderas de malla sin nudos se ha generalizado, que a nadie le quepa menor duda que ha sido por imperativo legal en muchas de nuestras comunidades y porque ya apenas se comercializan con nudos, y no porque haya habido una concienciación repentina y generalizada. E insisto, fijémonos en sus diversas denominaciones: sacadera, tomadera, salabre... No canasta, ni cesta ni nada que nos recuerde a aquellos Lakers del Showtime.

- Respecto al tema de los anzuelos con o sin muerte no creo que a estas alturas haya que explicar nada. Pero sí me gustaría recordar que si la trucha está clavada muy al fondo de su boca, lo correcto es cortar inmediatamente el nylon, lo más cerca posible del anzuelo, y soltarla de inmediato, ya que en pocos días el anzuelo caerá por sí mismo y el daño será mucho menor que si nuestros dedos o nuestros forceps hurgan en su herida, pudiendo llegar a provocar casos de sangrado masivo y muerte segura.

- Y en lo que a la pelea se refiere, una vez dicho que lo más conveniente es alargarla el menor tiempo posible, no está de más recordar que debemos evitar arrastrar a la trucha por la orilla o contra algún obstáculo sumergido que pueda haber en nuestro camino.

- Como pez en el agua. Cuan a menudo olvidamos este dicho popular, sacando al pez de su medio para desanzuelarlo, manoseándolo inútilmente, ya que en muchas ocasiones simplemente una vez lo introducimos en la sacadera el anzuelo se desprende de la boca del pez, y con simplemente dar la vuelta a nuestra sacadera habríamos asegurado una devolución impecable. El extremo está en aquellos que cortan el anzuelo por su curvatura, lo que hace que el pez se mantenga clavado solo unos instantes (el tiempo que tarda en abrir la boca, supongo), pero sin irnos a este extremo, sí es posible, en el caso de capturas de pequeño o mediano tamaño, bajar la puntera de nuestra caña hasta la superficie del agua aflojando toda tensión, con lo que conseguimos que en caso de utilizar anzuelos sin muerte, el pez se suelte solo en el 90% de los casos. Esta es mi opción personal, porque a mí, una truchita de 20 o 25 centímetros, no me aporta nada en su pelea una vez que he culminado con éxito el engaño.

- Y la oxigenación no es onanismo. No se trata de acariciar al pez, se trata de moverlo manteniéndolo de cara a la corriente en una zona de corriente suave hasta que notamos que quiere volver a nadar por sí solo. Por mucho que lo hagamos bajo el agua, frotar nuestras manos con sus escamas puede producir leves daños que quizás no le ocasionen ningún mal, o quizás sí, facilitando que cualquier parásito llegue a habitar en él por haber debilitado levemente una de sus defensas.

Y tantas y tantas otras buenas costumbres que se quedarán en el tintero, pero lo más importante es que, si pescamos sin muerte, lo hagamos bien. Primero por el bien de nuestras truchas (o el pez que sea) y segundo para irles quitando argumentos a aquellos que cuentan mil salmones en su río y exigen a la administración que les dé permiso para matar diez mil. Tratemos de ser impecables, demos ejemplos y despojémoslos de los pocos argumentos que pueden esgrimir en contra de la pesca sin muerte. Por el bien de todos.


jueves, 12 de septiembre de 2013

Seleccionando nuestras ninfas: simplicidad total.

Glitter, iridiscente, perlado, tornasolado, plano, patina, bodyquill, quill de pavo, rayón, seda, con brinca, sin brinca, holográfico... A una media de treinta colores por material (en sedas y rayones más de mil), unos tres tamaños por mosca, con bolas de distintos colores... En fin, quien no tenga muchísimas jornadas de pesca o un nutrido grupo de amigos que ayuden con todas las pruebas, pues es imposible que aclararse.

Y no es extraño que en medio de la vorágine de materiales que tenemos a nuestro alcance actualmente, y las posibles combinaciones entre ellos, en muchas ocasiones pueda resultar difícil sentarse frente al torno y decidir qué montar.

Y este caso se agrava especialmente en el caso de nuestras ninfas barnizadas, ya que hay versiones para todos los gustos. No hace mucho me decía un amigo: "a ver si el año que viene no me pasa como este año, que monté tantos perdigones el invierno pasado para probar materiales que no me ha dado tiempo a usar ni la décima parte". Llegados a este extremo puede pasarnos que se nos haya quedado olvidada en alguna esquina de nuestra caja la que a lo mejor era la ninfa más efectiva de todas.

Y en la conversación con este amigo surgió la idea que ahora comparto con todo el que tenga unos minutos libres para leerlo.

Como en otras ocasiones lo más sencillo, y seguramente lo más efectivo, es volver al principio, y desde ahí empezar de nuevo. Si nos fijamos en nuestras ahogadas tradicionales leonesas, incluso quienes nunca han pescado con dicha modalidad, saben -o les suena- que esas moscas pueden colocarse como rastro, ahogado, semiahogado, bailarín... Pues bien, si tenemos en cuenta que en las posiciones de rastro y ahogado la imitación se supone que debe ir más hundida que en las posiciones más cercanas a la punta de la caña, podemos tomar cualquier catálogo de moscas ahogadas, ver cuales son los colores que pescan como rastro y como ahogado y en qué épocas, y a partir de ahí empezar a montar nuestra caja de ninfas con cierto orden y rigor y no acabar con docenas de imitaciones montadas con materiales que no hemos probado, seleccionando brillos y colores a nuestro libre albedrío y volviéndonos locos tanto a la hora de seleccionar los materiales con los que montar, como al elegir la imitación una vez estemos en el río.

Así que para no complicarnos, lo mejor sería hacer una especie de esquema, en el que podría quedarnos la cosa más o menos así:

- Principio de temporada: Imitaciones oliva o combinación de rojo y negro, en tamaños y pesos acorde al caudal del momento, montaremos unos modelos en seda, bodyquill o materiales más naturales y otras con tinseles perlados u holográficos o cualquier otro material que nos aporte brillo.

- Entretiempo: Podremos aclarar los tonos oliva de principio de temporada o utilizar olivas dorados, pajas, tostados y algún tabaco oscuro. Montar algún modelo con detalles brillantes en saco alar o tórax. Tamaños y pesos acorde al caudal del momento.

- Verano: Con tonos carne, salmón o garbanzo en tamaños medios o pequeños, algún oliva amarillento o pajizo muy clarito, limitando los elementos brillantes a la mínima expresión en caudales muy bajos o aguas muy pescadas y con un peso adecuado podremos salvar todo el verano.

Quizás no sea la mejor solución posible, pero sí es una de las más sencillas para evitar quebraderos de cabeza. Y si a ese minicatálogo de colores le añadimos una oreja de liebre, una pheasant tail y una larva o pupa de tricóptero en un tono crema, podríamos salvar toda la temporada sin el más mínimo problema.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Mis canales favoritos: caddisflyshop.

Para hablar con sinceridad debo decir que este canal no está entre mis favoritos ni por la calidad de sus vídeos ni por la dificultad de los montajes. Lo que me encanta de este canal es la inmensidad de información de todo tipo que en él se contiene: montajes, cañas, carretes, materiales de montaje, herramientas, accesorios... Si con los otros canales que he ido compartiendo había información para pasar un par de tardes entretenido, aquí hay información para pasar un par de meses entretenido.












Bueno, venga, vamos a decir la verdad: este canal mola porque tienen a Guti Haz. montando moscas para ellos ;-)


lunes, 9 de septiembre de 2013

Mis canales favoritos: adhfishing

Pues aprovechando que este fin de semana han estado un par de amiguetes dedicándose a los lucios, vamos con otro de los canales que tiene unos cuantos vídeos más que interesantes:






domingo, 8 de septiembre de 2013

Seleccionando nuestras ninfas.

Nunca deja de sorprenderme con qué frecuencia la elección correcta de la mosca seca obsesiona a la inmensa mayoría de los mosqueros y, en cambio, pescando a ninfa, no es extraño conformarse con atar un par de ninfas cualquiera, incluso en ocasiones sin preocuparse siquiera de si estamos empleando un peso y un tamaño adecuados al escenario de pesca.

Y digo que no deja de sorprenderme porque siempre he pensado que la visión que tiene la trucha de una imitación que navega hundida debe ser bastante más nítida que la que tiene de una mosca que flota por encima de la película superficial, aunque sea meramente por cuestiones físicas. Yo no soy ningún especialista en óptica, pero si no tengo mal entendido, cuando los rayos lumínicos pasan de un medio a otro, se refractan. Por tanto podemos pensar que en el caso de las moscas secas, la visión que la trucha tiene de ellas, no va a ser todo lo nítida que puede tener de algo que está sumergido. Del mismo modo que si introducimos un palo (sí, sí, un paaaaalooooooooo, un paaaaaaaalooooooooooooo!!!!!!!!!!!!) en el agua, y lo miramos desde nuestro medio veremos que dependiendo del ángulo del objeto respecto a la superficie y del ángulo en que nuestra vista lo enfoque, este puede verse aumentado, doblado, etc. Pero como tampoco he podido leer suficientes estudios científicos acerca de la visión de la trucha, pues mejor será que no nos metamos en camisas de once varas.

Eso sí, como estamos hablando de pescar con ninfa, no nos olvidemos que ese mismo fenómeno de la refracción que puede hacer que nuestro palo se vea aumentado o torcido, también puede hacer que tengamos la impresión de que los peces están a menos profundidad de la que están realmente.

Y así como pescando a mosca seca mi tendencia personal suele ser alargar y adelgazar el terminal o variar el ángulo de la presentación respecto a la posición de la trucha antes que cambiar de imitación,  pescando a ninfa me sucede justo lo contrario.

Si bien sí que me preocupa el grosor del terminal, me preocupa menos su longitud o la separación entre las ninfas siempre que todo vaya más o menos acorde a la profundidad, corriente, obstáculos y demás; pero lo que más me preocupa es la elección de la artificial (o artificiales) más adecuada según la luz, temperatura, profundidad, comportamiento del pez, presión de pesca...

Pero claro, como lo que de verdad sí que me preocupa es pescar, y no tener que estar en el río con preocupaciones y dando vueltas a la cabeza, poco a poco he ido siguiendo unos patrones básicos que me han hecho pescar de forma más eficiente, y seguramente no porque estos patrones sean una solución universal y perfecta, sino porque al eliminar preocupaciones puedo concentrarme completamente en el lance en sí mismo.

1- Movilidad vs. rigidez.

Esta es una cuestión compleja, que se soluciona muy fácilmente haciendo una combinación de ambas. En mi caso depende de si estoy ante un escenario conocido o desconocido. En los sitios que conocemos todos sabemos más o menos, aunque solo sea por experiencia, qué es lo que más nos conviene hacer. Y en escenarios desconocidos siempre vamos un poco más a ciegas. Pero esto no impide que mi primera elección sea casi siempre combinar una ninfa más rígida, tipo perdigón, con algo más móvil y con más sensación de vida (en mi caso la foca y la ardilla son mis preferidas con un poquito de cdc). Una vez que llevamos un rato de pesca, dependiendo de los toques y capturas, ya nos vamos haciendo idea de lo que puede ser más conveniente ese día.

2- Profundidad, peso y corriente.

Esto es otra cosa que me llama la atención, ver que muchos pescadores comienzan pescando el final de una tabla con un aparejo con dos ninfas "x", van subiendo por la tabla hacia la cabecera del pozo y finalmente pescan el pozo todo sin cambiar de ninfas. Si lo pensamos fríamente, por una simple cuestión de peso, profundidad y diferente fuerza de la corriente, nos damos cuenta de que si esas ninfas pescaban correctamente en la cola de la tabla, con aguas mas lentas y someras, difícilmente pescarán correctamente la cabecera del pozo (salvo que en el pozo las truchas estén entre medias aguas y la superficie y en la zona de aguas someras estuviesen pegadas al fondo, que todo puede ser, aunque aún nos quedaría pendiente el tema de la fuerza de la corriente).

Debo aclarar aquí que yo no compito, así que en mi caso no me preocupa en absoluto si las ninfas están separadas 53 o 46 centímetros. Tampoco tengo la menor idea de como de rigurosos son con eso los controladores. En cualquier caso esos 6-7 cm de diferencia, en acción de pesca, raro será que sean definitivos para mal o para bien, o al menos, me parece algo muy difícil de determinar.

Así que por mucha pereza que nos dé a casi todos, ante diferentes tramos de profundidad, velocidad de la corriente y profundidad estimada del pez, si queremos que los resultados sean al menos decentes y pescar con eficacia el mayor tiempo posible, no nos va a quedar más remedio que cambiar de imitación casi en cada postura (aunque la imitación sea la misma, deberemos elegir bien tamaño y peso).

También volviendo la física, la luz, la óptica y demás podemos tener en cuenta que dependiendo de la profundidad serán más adecuados unos colores u otros, pero eso está aquí perfectamente explicado, así que no hace falta profundizar más en ello.

Y para comprobar si estamos pescando abajo del todo, en caso de que eso sea lo que queremos, mi opción es llevar en la caja unas cuantas ninfas montadas en anzuelos jig del #10 al #18 y con bolas de 2,0 a 3,8 mm, para sentir cual de los pesos es el que hace que la ninfa vaya tocando las piedras del fondo, y a partir de ahí ir decidiendo.

3- Brillo vs. no brillo.

Pues como en los puntos anteriores, es difícil en acción de pesca tomar ninguna decisión a priori, ya que todos esos factores de profundidad, luz ambiental y demás, van a condicionarnos en todo momento. Creo que nos habrá pasado a todos que pescando un tramo determinado, un día hemos tenido un montón de capturas con una ninfa con brillo, y en la siguiente jornada en ese mismo tramo, incluso con poca separación temporal y con condiciones metereológicas y de caudal similares, esa misma ninfa no nos ha funcionado para nada.

Personalmente creo que las ninfas de faisán o dubbing de pelo natural son más versátiles, y las ninfas con brillos son más determinantes bajo unas circuntancias concretas ¿qué circunstancias? Pues la respuesta a esto la tengo clarísima: las que ellas digan.

En todo caso, mi opción personal es siempre comenzar pescando con una combinación de una ninfa brillante con una más discreta, y en función de lo que me vayan marcando los primeros lances, decidirme por mantener la combinación, cambiarlas de posición o poner las dos imitaciones del mismo tipo (que no quiere decir que sea la misma imitación).

4- ¿Peso arriba o peso abajo?

Sinceramente, pescando con dos ninfas como es habitualmente mi caso, no me atrevo a decir que sea mejor o peor colocar la ninfa ligera o la pesada arriba o abajo. Hay teorías para todos los gustos, eso sí: que si colocando la pesada arriba la ligera navega más libre, que si colocar la pesada abajo mantiene mejor la tensión en la línea facilitando la detección de la picada, etc.

Lo único que me atrevo a decir es que si pescamos con tres ninfas, cosa que yo casi nunca hago en río (porque aquí hablamos de pesca en río), sí es cierto que colocando la ninfa más pesada en el medio parece que se producen menos líos y enganchones, pero tampoco creo que sea algo que se cumple a rajatabla para todo el mundo.

Al final, aunque sea inconscientemente, todos acabamos adaptando nuestros aparejos a nuestra forma de pescar.

- Recapitulando.

Por hacer un resumen que al menos convierta todo esto en algo mínimamente didáctico, diré qué es lo que mejor me ha funcionado a mí, que es algo que podrá aplicar todo aquel que solo haya mirado a la pesca con ninfa de lejos, pero siendo consciente de que todos tenemos combinaciones y reglas similares según los escenarios que pescamos y nuestra propia experiencia.

Como ya he ido dejando caer por ahí arriba, yo me baso en unas pocas reglas muy concretas, con la salvedad de que mi disposición a romperlas es siempre completa. Pero mientras no las rompo, porque los resultados son aceptables, la cosa sería algo más o menos así:

- Ninfas pesadas, que pesquen cerca del fondo, siempre con colores que hagan contraste con el fondo del río. En ríos o zonas oscuras o verdosas me inclino por larvas de tricóptero crema. En ríos o zonas de piedras ocre o amarillentas, prefiero los tonos marrones con un algún detalle de brillo en tonos verdosos o anaranjados.

- Para pescar a medias aguas prefiero ninfas con brillo, con preferencia por el marrón holográfico o el marrón-oliva con reflejos perlados hasta junio y tonos ambarinos a medida que el verano va calentando.

- Para pescar cerca de la superficie o en aguas claras y someras prefiero las ninfas oscuras y discretas, que hagan un buen contraste con el fondo claro del cielo pero sin elementos escandalosos que puedan hacer desconfiar al pez. Ninfas en colores oliva oscuro, tabaco, anodinos, grises...

Y si tuviese que quedarme con solo tres combinaciones de ninfas con las que afrontar con confianza casi cualquier tramo de pesca, haría tres combinaciones así:

-a) Larva de tricóptero crema en un #10 o #12, montada con dubbing de foca natural, saco alar oscuro y un ligerísimo toque de brillo en el tórax combinada con una ninfa rígida tipo jeddoska o falangista.

-b) Ninfa rígida montada en marrón holográfico con el tórax o el saco alar con reflejos verdosos mezclada con una ninfa de oreja de liebre o ardilla con cdc.

-c) Una pheasant tail con un toque de brillo en el tórax o una bufanda naranja combinada con una ninfa oscura en algún color más discreto como puede ser un oliva medio o un gris verdoso.

Creo que con cualquiera de estas combinaciones, siempre adecuando tamaño y peso, partiremos de una base lo suficientemente sólida como para que cualquier modificación que hagamos en peso, color, brillo, etc. nos haga aumentar la eficacia de nuestros lances. Creo incluso que en muchos escenarios, con cualquiera de esas combinaciones o mezclándolas entre sí no sería necesario ninguna modificación más que no tenga que ver con peso y tamaño.

Pero como al final también disfrutamos haciendo pruebas, y de lo que se trata es de pescar, lo más importante es estar dispuesto a olvidarnos de cualquier regla, norma o patrón fijo que creamos que nos va a dar una solución mágica.








sábado, 7 de septiembre de 2013

Mis canales favoritos: Fly fishing the ozarks.

Y para los que les guste montar moscas para depredadores, agua salada, etc. o quieran sacar un millón de ideas para aplicar a los streamers para trucha o comprobar como se manejan o como quedan una vez montados la infinidad de materiales sintéticos que tenemos a nuestra disposición en el mercado, bajo mi punto de vista, nada mejor que esto:









Eso sí, la "música" que ponen de fondo me resulta ABSOLUTAMENTE INSOPORTABLE... :( :(

Mis canales favoritos: In the riffle.

Este es uno de los canales más completos que he visto: montaje de moscas, análisis de materiales de montaje y de pesca, vídeos de pesca... Y en general todos ellos con una buena calidad de audio y video y con una duración lo más corta posible pero sin que nada se quede fuera.










viernes, 6 de septiembre de 2013

Mis canales favoritos: Eivind Berulfsen.

Todos sabemos que esas cosas de mi mosca favorita, mi río favorito, mi caña favorita, etc. suele ir cambiando dependiendo de la época de nuestra vida en la que nos pregunten. Ahora mismo, en este momento, este es mi canal favorito en youtube. Y no solo por los montajes, sino por el tipo de pesca para el que están diseñados.

Ya hace años que soy casi en exclusiva pescador de reos, incluso después de mudarme de Asturias a Madrid, o más si cabe, ya que las dos semanitas en Asturias en temporada de pesca se centran en exclusiva en mi pez favorito (y esto creo que no va por épocas). Siempre hay salidas a otras provincias a por truchas, preferentemente en ríos de buen tamaño, que son los que me gustan, pero sin hacerle ascos a nada. Ahora bien, ninguna salida a por truchas me supone el más mínimo cosquilleo interno en comparación con los días dedicados a los reos.

Y a raíz de esta fiebre que no para de crecer, llevo un par de años intentando planificar un viaje para pescar reos en el mar en Dinamarca. Claro que no sería un viaje exclusivo de pesca, sino con mi pareja, y cuadrarlo todo en estos casos siempre es difícil. Aún así, cada vez que veo uno de los vídeos del bueno de Eivind, no puedo dejar de imaginarme llenando las cajas con sus montajes u otros similares y finalmente clavando algún buen reo en agua salada.








jueves, 5 de septiembre de 2013

Mis canales favoritos: tightlinevideo

Tenía ganas desde hace tiempo de hacer una recopilación de los cuatro o cinco canales de youtube que más me gustan en lo que a montaje de moscas se refiere, y ver las últimas novedades de alguno de estos canales, me ha animado a ponerme a ello.

Así pues, vamos con el primero de ellos: tightlinevideo.

- Spent Partridge Caddis

- Matt's Gnat

- Iris Caddis

- Caribou Caddis

Y esto es solo una pequeña muestra, porque prácticamente en cada uno de los vídeos de este canal vamos a encontrar algo que por lo menos nos aporte una idea o un concepto que poder aplicar a nuestros propios montajes.

jueves, 22 de agosto de 2013

ORGANIZANDO MI CAJA DE MOSCAS.

A raíz de un pedido de un amigo que había perdido una de sus cajas de moscas, y después de una conversación telefónica donde ambos confesábamos que muchas veces cargamos con un montón de moscas que sabemos perfectamente que nunca vamos a utilizar, empecé a replantearme la organización de mi caja.

Llevo años intentando ser capaz de ir al río con una sola caja, y en este 2013, a principio de temporada lo conseguí. Más adelante la burra volvió al trigo, y que si los reos, que si los escarabajos por si me acerco a Galicia desde el pueblo, que si esto, que si lo otro... Al final la caja original y otras tres! Pequeñitas, pero tres.

La verdad es que si hubiese sido capaz de aguantarme toda la temporada con el diseño original habría estado muy orgulloso de mi mismo, como un niño que resuelve a la primera uno de esos problemas en los que "si un salmón inicia su ascenso por el Cares a las 17:50 y asciende a una velocidad de [...] ¿a qué hora se encontrarán ambos salmones para frezar felizmente?".

El diseño original que había hecho para este año consistió en comprar una caja C&F de la serie 3500 de las que vienen vacías, sin ningún tipo de foam ni compartimentos ni nada, para después añadirle a mi gusto en cada cara el recambio de foam ranurado correspondiente. Así, en una de las caras añadí un recambio de diez filas de foam para las secas y las ninfas ligeras y perdigones; en la otra cara le añadí otro de 6 hileras de foam ranurado para los streamers y algún terrestre; y en el medio le coloqué un separador de 7 hileras de foam para las ninfas más grandes y las ahogadas de pluma blanda.

Todo en una caja, colocado con suficiente orden, poco peso, unas 300 moscas en total (más que de sobra para unas 30-40 jornadas de pesca anuales sin tener que reponer).

Pero aún así, me sobraron los terrestres, el 90% de los streamers, gran parte de las ahogadas y muchas de las secas. Por eso, y como decía al principio, a raíz de ea conversación con David, estuve dándole vueltas y voy a volver a un tipo de caja que hace mucho que no usaba porque la última temporada que la utilicé se convirtió en un batiburrillo donde era imposible localizar nada.

Ahora solo me queda obligarme a mí mismo a mantener el orden y, lo más importante, que cuando alguien me diga: "monta esta mosca y pruebala, ya verás que bien funciona", limitarme a montar un par de ellas y no veinte, que es lo que suelo hacer.

Y ahora, pues ya solo queda ponerse a llenarla:




En cuanto esté llena subiré las fotos y hablaremos de por qué esas moscas en concreto y no otras, de qué modelos echa en falta cada uno.... que seguramente será más útil.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Anatomía de un insecto.

Opino realmente que no es necesario tener unos amplios conocimientos de entomología, ni muchísimo menos, para poder disfrutar de la pesca, y que limitarse a unos parámetros muy básicos del tipo: - efémera oliva en un #16; o -tricóptero canela en un #14- en ocasiones es mucho más productivo que perder ni un solo segundo en intentar identificar un insecto. Y ya todos sabemos que salvo especies muy concretas, la identificación de insectos en el rio y a primera vista es algo prácticamente imposible.

De todas maneras, he dado con el canal de youtube de Javier Alba Tercedor, profesor de la Universidad de Granada, y que aunque para muchos sea un nombre desconocido, realmente es uno de los mayores expertos en entomología, y especialmente en macroinvertebrados acuáticos, que tenemos en nuestro país. Y tiene videos realmente interesantes después de haber "micro-escaneado" diversos insectos, tanto en fase larvaria como en fase adulta.

Aquí una pequeña muestra:


 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 20 de febrero de 2013

Que pena, penita, pena...

Me prometí a mí mismo que jamás publicaría en el blog nada que estuviese mínimamente relacionado con la gestión medioambiental de la pesca por parte de la administración ni sobre ningún otro tema remotamente cercano. Pero es que a veces se ven, se escuchan y se leen unas cosas que hacen que a uno se le caiga el alma a los pies.

Lo primero que me sorprende y me deprime es ver la cantidad de fotos de peces muertos que se publican en las diferentes redes sociales, y no solo eso, sino también ver cantidad de fotos con peces maltratados, que supuestamente van a ser devueltos, pero ¿en qué condiciones? Truchas sujetas por las agallas, apoyadas sobre grava o piedras, videos en los que se ve como la trucha es recogida con la mano sin haber mojado antes dicha mano, ver como en el empeño por "encestar" la trucha lo antes posible el intento resulta fallido y la trucha se golpea contra las piedras o el borde de la sacadera... Y lo que más me entristece de todo ello, es que en alguna de estas fotos y videos, los protagonistas son ilustres pescadores que alguna tarde nos han entretenido con algún artículo y en otros casos nos han representado a todos en competiciones nacionales e internacionales.

Y aún me deprimo más cuando veo estos comportamientos en personas jóvenes, en chicos de apenas catorce o quince años, incluso menos, alentados por sus mayores en el peor de los casos.

Y no pretendo tirar la piedra y esconder la mano, pero me parece más elegante no dar nombres cuando en el facebook, en youtube y demás sitios públicos están las fotos y los videos a la vista de quien quiera verlos.

Nunca me he considerado ningún talibán del conservacionismo, en ocasiones me encargan alguna trucha o algún reo y, si me apetece complacer a la persona que me los ha pedido, no me tiembla el pulso ni un milisegundo para sacrificar un pez. También es cierto que en los últimos cinco años no recuerdo haber matado ni uno solo, y que para intentar que la devolución del mismo sea en las mejores condiciones jamás les hago fotos, siempre me mojo las manos antes de cogerlos, mis sacaderas son de malla sin nudos desde que Alberto así me lo aconsejó hace una década, llevo usando anzuelos sin muerte en exclusiva para mis propias moscas hace al menos siete años y lo más importante, no pretendo ser ejemplo de nada ni para nadie. Lo único que no me entra en la cabeza es que no todo el mundo llegue por sí mismo a la conclusión de que si queremos seguir disfrutando de nuestra pasión, hobby, deporte o como cada uno lo quiera llamar, la única opción que tenemos es poner el mayor esmero del mundo en cuidar el recurso natural del que nos servimos.

Y no solo en lo relativo al manejo del pez. Sigo visitando año a año rios de Galicia, León y Asturias, y más de cuando en cuando otros de Palencia, Cantabria, Burgos o Pirineos, y es posible que en los colegios a los niños ya les eduquen acerca del respeto al medio ambiente, el reciclaje, qué es biodegradable y qué no lo es, y todas estas cosas, pero aun incidiendo la educación en ello, cosa que espero que sea así pero que realmente desconozco, no deja de sorprenderme que año a año la cantidad de mierda en los rios y su ribera siga siendo la misma, si no mayor.

¿Qué nos cuesta llevar una pequeña bolsa zip para tirar dentro las colillas, los sobrantes de nylon y demás pequeños desperdicios? ¿Tan difícil es dejar el rio, como mínimo, igual que lo encontramos? No comprendo seguir viendo latas, bolsas, paquetes de todo tipo y demás abandonados en un espacio "natural".

Pero bueno, a veces tampoco ni yo mismo entiendo de que me sorprendo.

Recuerdo una caminata de unas tres horas para llegar a ver "A pedra da Filadoira", un dólmen que forma parte del Parque arqueológico del Navia, coincidiendo con un día de perros, una de esas tormentas de verano que en alta montaña pueden significar acercarse a los 5º aun en pleno mes de julio, y después del maravilloso paseo, el frío, la lluvia y el esfuerzo, acabar viendo como dicho monumento se encuentra adornado con el testimonio del paso del hombre moderno por allí: "COTO PRIBADO DE CAZA" (sic).

Y en cambio, no solo no nos contentamos con ir llenando todo de mierda y aniquilando seres vivos por doquier, sino que además, uno ve las peticiones, propuestas y reclamaciones de diversas sociedades de pesca y colectivos de pescadores y entonces ya no es que se nos caiga el alma a los pies, es que directamente apetece matar o morir.

No voy a mencionar a una célebre sociedad de Parres, cuyo lema fundacional debería haber sido "hay que acabar con todo cuanto antes", y no la voy a mencionar porque sus planteamientos me parecen tan retrógrados y lamentables que mi única intención es ignorar que existen. Pero claro, cuando llega al gobierno de una autonomía un personaje que pretende llevar a cabo, como si de un perfecto dictado se tratase, todas las disparatadas ideas que propone dicha asociación, la cosa se agrava. Y las consecuencias, tarde o temprano, llegan (o llegarán).

No deja de sorprender tampoco que otras muchas asociaciones hayan puesto el grito en el cielo cuando se les ha prohibido o dificultado la repoblación de nuestros rios con expecies alóctonas. Vamos a ver, señores, créanlo, echar en el rio truchas arco iris es llenar el rio de mierda. Esto es indiscutible. Y más grave me parece cuando muchas de esas mismas asociaciones se han encargado de gestionar tramos concretos de ciertos rios en algunas autonomías.

Y en relación a esto yo siempre me he preguntado ¿A cambio de dicha concesión en la gestión les obligarán a presentar estudios periódicos realizados por profesionales? ¿Seguirán rigurosos controles de poblaciones, enfermedades, etc.? ¿A dónde van, quien controla y quien audita los ingresos derivados de la administración de cada tramo de esos rios? No dejo de quedarme perplejo cada vez que escucho las respuestas a estas y otras muchas preguntas similares.

Llegados a este punto, deberíamos decidir claramente qué es lo que queremos cada uno. ¿Queremos pescar? Muy bien, vía libre, repoblemos todo con cualquier tipo de pez que esté en disposición de tomar una mosca, lombriz o cucharilla, privaticemos ciertos tramos y convirtamos esto en Austria o Eslovenia, modelo que bien ejecutado a mí no me disgusta, siempre que el control y seguimiento lo ejerzan profesionales altamente cualificados e independientes, que no tengan nada que ver ni con la administración correspondiente, ni con ningún colectivo de pescadores.

¿Queremos un medio natural lleno de peces autóctonos con sus pintitas rojas? ¿Es ya demasiado tarde para esto? Donde aún sería posible ¿resultaría compatible con el ejercicio de la pesca?

¿Podríamos combinar fórmulas?

Pues sinceramente, este totum revolutum que he soltado aquí nace de que cada día tengo más clara cual es mi respuesta: ME DA IGUAL.

Algún atrevido estudio climático pronostica la desaparición de la trucha dentro de aproximadamente un siglo. No preocuparse, el pronóstico está mucho más claro, acabaremos nosotros con ellas mucho antes que el clima. Y como digo, lo peor de todo, es que a mí ya me da igual.

Yo he optado por solucionarlo con un par de viajes de una semana al año a algún destino donde solo tenga que preocuparme de pescar, o intentarlo, y mis jornadas en España se han reducido tanto que ya no muevo ni un dedo por colocar espantapájaros, por rastrillar frezaderos, por hacer revegetaciones... Actividades en las que alguna vez colaboré, siempre al margen de sociedad o asociación alguna.

Pero da lo mismo, seguiremos culpando a la administración, a los cormoranes, a las pantanadas, a las riadas, los vertidos, etc. Nosotros somos santos todos que lo único que hacemos es el bien.

Pues no, ninguno lo somos, y ninguno está en situación de hacer el bien absoluto ni de ser un ejemplo perfecto, pero si todos siguiésemos unas mínimas normas de civismo y respeto al medio, junto con la pesca sin muerte y una manipulación correcta del pez, y esto fuese algo generalizado durante los próximos diez años, lo más probable es que viésemos los frutos.

Pero siempre seguirá siendo más fácil echar balones fuera y culpar a agentes externos que asumir que estamos acabando con todo y que los pescadores somos uno de los motivos principales por los que las truchas no dejan de ir a menos en muchísimas zonas.

En fin, que podamos seguir viéndonos por los rios, con intención de pescar, y no acompañando a un sobrino, nieto o hijo, para contarle que allí, en aquel pozo, junto al recodo y pegada a las raíces, capturamos una vez, una de las mejores truchas de nuestras vidas.

Buena pesca (si es que aún hay).

martes, 22 de enero de 2013

Cuestiones que desvirtuan toda teoría.

A raíz de una interesantísima conversación "virtual" con dos amigos, he decidido hacerme en voz alta unas cuantas preguntas que me han llevado a que mi relación con la pesca se componga exclusivamente de dudas.

Para todas estas preguntas hay respuesta, tanto para los defensores de una corriente, como para los de otra. De hecho, en la historia de la pesca con mosca todo han sido enconados enfrentamientos: seca vs. ninfa (Halford/Skues), realismo vs. impresionismo, carbono vs. bambú, seda vs. plástico, etc.

Es algo intrínseco a la pesca con mosca, y a casi todas las actividades humanas, partidarios de una idea y partidarios de la idea opuesta, esgrimen sus mejores argumentos intentando ganar adeptos a la causa, pero no nos engañemos, aquel que de pequeño se hace del Barça, rara vez termina siendo del Real Madrid, si realmente es aficionado al fútbol, claro. No podemos incluir en esta disyuntiva a todos aquellos a los que no les gusta el fútbol, y que por acercamiento a su pareja, su familia o su grupo de amigos, deciden hacerse seguidores de un equipo o de otro, pero nunca serán verdaderos aficionados.

Y para quien no le guste el fútbol, podría servir el ejemplo de la música. El que "es" de los Rolling, es de los Rolling; y el que "es" de los Beatles, es de los Betales. Aunque hay una tercera vía, aquellos que "somos" de Led Zeppelin, o de The Doors, o de ACDC, o de Abba, o de Michael Jackson, o de Queen...

Independientemente de ésto, si se le pregunta a cualquiera cual es el mejor grupo de música de la historia, defenderá su opinión con los argumentos más cabales y también con los más disparatados.

Y como es imposible que nos podamos meter dentro del cerebro de una trucha, lamentablemente, muchas de estas dudas, jamás podrán ser resueltas:

¿Cómo es posible que en un mismo rio, con los mimos peces, haya zonas donde éstos muestran una supuesta altísima selectividad, y en otra zona de ese mismo rio, se comen casi cualquier cosa que lancemos cerca de su boca? ¿Son listas? ¿Son tontas? ¿Depende solo de su miedo?

¿Cómo es posible que nos preocupe hasta grados casi enfermizos el color, textura, forma o perfil de flotación de nuestra imitación, e ignoremos factores tales como su olor (barnices, pegamentos), su rastro (ese rastro aceitoso que dejan algunos flotabilizadores) o su sabor (no olvidemos que se usan diversas "pociones mágicas" con olor y sabor para la pesca de otras especies)?

¿Cómo es posible que para pescar en superficie debamos supuestamente presentar imitaciones de una exactitud infinita cuando debajo del agua comprobamos cada día que imitaciones que en casi nada imitan a los macroinvertebrados que pueblan los rios se muestran altamente efectivas?

¿No debería ser al revés? ¿No ven con mayor nitidez los peces debajo del agua al ser menores las distorsiones que provoca la luz en la película superficial?

¿Cómo es posible que en muchos casos ignoremos los materiales brillantes en nuestro equipo? Cortahilos o tijeras colgando del chaleco, anillas o portacarretes de color metálico y no mate, ligaduras de adorno en colores metalizados que provocan reflejos sobre el rio, carretes que provocan esos mismos reflejos... Si incluso pescamos con el reloj puesto!!!

¿Cómo es posible que ignoremos, o restemos importancia a todo aquello que provoca sonidos? Los clavos de tungsteno de nuestras botas, las ninfas hiper-pesadas que golpean las piedras del fondo con sus cabezas metálicas...

¿Cómo es posible que, en ocasiones, durante eclosiones masivas de cierto insecto, la mosca que se muestre más eficaz es una que no tiene absolutamente nada que ver en color, forma, tamaño y perfil con aquellas que están eclosionando?

¿Cómo es posible que estemos transfiriendo constantemente a los peces comportamientos exclusivamente nuestros, que no se dan en ningún otro ser del reino animal, y no nos demos cuenta que en muchos casos resulta algo absolutamente exagerado?

¿Cómo es posible que en muchísimas ocasiones la presentación más eficiente sea aquella consistente en posar nuestra imitación fuera de la ventana de visión de la trucha?

¿Cómo es posible que haya quien crea que saber lanzar no es importante en absoluto? ¿Alguien se imagina a sí mismo pretendiendo jugar al golf y negándose a aprender los rudimentos básicos del swing y del putt?

¿Cómo es posible que nos gastemos infinitos dinerales en cañas y carretes, a los que en muchos casos comos incapaces de sacarles ni el 1% de su rendimiento posible, e intentemos escatimar unos centimillos en anzuelos y terminales? Justo la parte más importante de nuestro equipo, la que nos pone en contacto con el pez!!

¿Cómo es posible que nos preocupe más el color, tamaño o forma de la imitación que su textura, capacidad de movimiento y perfil de flotación?

¿Por qué sucede a veces que ante un corro de truchas que rechazan todas nuestras mejores imitaciones, consciente o inconscientemente, volvamos a intentarlo con una de esas anteriormente rechazadas, y en ese postrero intento tenemos éxito donde antes habíamos fracasado?

¿Y por qué en esas mismas situaciones nos empeñamos en cambiar mil veces de mosca y no en modificar nuestro bajo de línea, sin tener en cuenta que con cada cambio de mosca nuestro terminal se hará más y más corto dificultando aún más una presentación libre de dragado?

¿Y por qué no modificamos nuestra posición en el rio o nuestro lanzado en busca de una presentación más eficaz?

¿Cómo es posible que nos empeñemos constantemente en responder a todas estas preguntas y muchas otras, cuando lo que de verdad importa, o debería importar, es centrarse en el disfrute mismo de la pesca?

Pues sí, así pasamos las largas tardes de invierno, preguntándonos demasiadas cosas, porque al fin y al cabo, de nada valdrá casi ninguna de nuestras respuestas. Y es que ya lo dijo dela Rochefoucauld:

"Una de las tragedias de la vida es ver como una bella teoría muere a manos de una brutal pandilla de hechos".